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La violencia es un comportamiento deliberado, que provoca, o puede provocar, daños físicos o psicológicos a otros seres, y se asocia, aunque no necesariamente, con la agresión física, ya que también puede ser psicológica o emocional, a través de amenazas u ofensas.
Por norma general, se considera violenta a la persona irrazonable, que se niega a dialogar y se obstina en actuar pese a quien pese, y caiga quien caiga. Suele ser de carácter dominantemente egoísta, sin ningún ejercicio de la empatía. Todo lo que viola lo razonable es susceptible de ser catalogado como violento si se impone por la fuerza.
En esta ocasión nos enfocaremos en la violencia femenina, que saliéndonos de la regla de que los hombres son los violentos, mostrando así un fenómeno que es cada vez más recurrente dentro de nuestra sociedad.
Investigando entre mujeres de distintas edades el porqué una mujer se puede tornar violenta, surgieron distintas respuestas… desde traumas, complejos y frustraciones, pasando por celos, represión de emociones, trastornos mentales y el más recurrente por sentirse dolidas o heridas.
Lamentablemente la mujer como centro del núcleo familiar a veces traslada esos factores que generan la violencia dentro de su familia y lo externan con su pareja o cónyuge y peor aun en sus hijos, generando así un circulo vicioso de violencia. La medicina moderna está enterada de que ciertas condiciones puedan hacer a las personas un ser violento, pero la sociedad espera que tales personas busquen ayuda o tratamiento médico. Se espera que los hombres tomen la responsabilidad de la violencia y el abuso pero sin aceptar ninguna explicación o excusas. Sin embargo, cuando es la mujer la violenta, la sociedad proporciona una lista de excusas, por ejemplo: Que tiene depresión, stress, PMT post-natales, irritación por su obesidad, desórdenes de la personalidad, le llegó la menopausia, es por el síndrome pre-menstrual y está en sus días, traumas de la niñez, la provocación, la autodefensa, etc., sin embargo, a los hombres también les afectan muchos algunos de estos problemas.
Como conclusión podemos decir que cualquier tipo de violencia es reprobable, tanto en hombres como en mujeres, así que busquemos ayuda para lograr una buena salud emocional y poder canalizarnos y de esta manera tener una vida más sana y plena y por ende quienes nos rodean. |