Amor a la humanidad
Sé que a veces estamos tan cansados de palabras huecas y de teorías sin vida...
Decimos amar a la humanidad cuando en el fondo le tememos a la nuestra, a lo que hay y vive dentro de nosotros.
Sólo observa...
Cuando alguien con un destello de sinceridad defiende su visión del mundo o simplemente su idea me pregunto:
¿por qué nos molesta tanto?
¿por qué somos tan ambivalentes?
¿por qué nos conmueve la miseria pero atacamos las soluciones?
¿por qué ansiamos que alguien nos rescate?
y cuando alguien llega a tendernos la mano dudamos de sus intenciones
¿por qué alzamos la voz para señalar, para atacar, para condenar?
y callamos o desviamos la mirada cuando preguntan: ¿alguien tiene algo que aportar?
¿Alguien se compromete a actuar?
Tal vez la justicia no es como la imaginamos con su toga negra y su dedo inquisidor tal vez se vista de dulzura, de sencillez o de nobleza tal vez se nos esconde con su disfraz de perdón o de aceptación.
Tal vez conviva con nosotros y nuestra ambivalencia hasta que sepamos reconocerla.
No sé cuál sea la teoría correcta o la que quede a la medida sólo tengo la ligera sospecha de que aquello que nos acerque más a la verdadera paz es lo más parecido a aquello que llamamos Amor a la humanidad...

