Sin apegos y sin expectativas
El artículo pasado hablamos del punto de vista "negativo" del pasado y del futuro, es decir las culpas y los miedos. En esta ocasión toca hablar de las cosas "positivas" del pasado y futuro que igualmente nos causan alejarnos del presente.
La mayoría de las personas cuando vamos creciendo tendemos a añorar "aquellos viejos buenos tiempos" cuando las cosas eran diferentes, cuando la música era mejor, cuando la vida era más tranquila, cuando las costumbres eran más propias, cuando teníamos mejores habilidades físicas, menor peso, mas cabello, ninguna enfermedad, etc. Estos apegos nos hacen comparar el presente, lo nuevo, lo incierto por descubrir con las cosas buenas que nos sucedieron antes y que nos traen buenos recuerdos. Contra esta exigencia ¿qué tanto podremos disfrutar auténticamente las cosas bellas del presente?
Ahora vámonos al futuro. Tener sueños y planes es bastante deseable y sin embargo crear expectativas de logros, metas y realizaciones nos puede llevar a sentir ansiedad de alcanzar la felicidad hasta lograr dichos objetivos. Inclusive a veces ni siquiera están en nuestras manos por ejemplo: los Papás les enjaretamos nuestras expectativas a los hijos, los aficionados a los equipos deportivos y la sociedad a los gobernantes.
Normalmente el no alcanzar estos objetivos y ser inflexibles nos causa frustración y mucha ansiedad.
Contacto: Esta dirección de correo está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.
